viernes, 3 de octubre de 2014

El PP de Berja y el aborto

Bueno, a raíz de leer una entrada en una página local sobre la comparecencia del PP de Berja instando a Rajoy a seguir adelante y tras breves minutos de efervescencia sanguínea he decidido escribir un breve texto explicando de manera altamente educativa la razón por la cual dicha idea me parece una soberana gilipollez. Lo he puesto como comentario en la página antes mencionada; pero, ya que tengo este blog tan abandonado creo conveniente aprovechar y escribir una nueva entrada. Espero que os guste:
En los primeros momentos de su desarrollo un embrión no es más que un puñado de células en división. Igual que células son el óvulo que todas las mujeres (incluso las monjas y las ministras) pierden en cada menstruación o los espermatozoides que los hombres pierden en diferentes momentos que ahora mismo no veo necesario explicar. Cada una de esas células sexuales podrían en otras circunstancias haber sido la materia prima para un embrión y, sin embargo, nadie va a la cárcel por dejarlas escapar.
La ley de Zapatero estuvo respaldada por científicos que, en su momento, decidieron los plazos en los cuales aún no se debe considerar dicho embrión como una persona.  Esos plazos no los decidieron ni Zapatero ni ninguno de sus ministros. Ya que en este país nos quitan a los científicos la mayoría de las posibilidades de trabajar, al menos deberían tomar en serio los conocimientos que tantos sacrificios nos han costado.
Por otro lado, NADIE ha obligado nunca a las mujeres a abortar. Simplemente se les da la oportunidad de decidir si quieren llevar con ellas durante nueve meses al que será  un niño que luego quizás ni quieran ni puedan cuidar. Y es que es curioso pensar que el gobierno, de no haber recapacitado, podría haber llegado a proteger la vida de un niño antes de nacer, para no pestañear después a la hora de desahuciarlo de su casa junto a toda su familia.

Está muy bien defender la vida, señores, pero defendamos la vida de los que están vivos. Nacer no nos hace menos indefensos. Nacer nos hace conscientes de las injusticias a las que estamos expuestos. Injusticias creadas por unos políticos que se preocuparon mucho de nosotros cuando no éramos nadie, pero que después nos dificultan la posibilidad de tener un trabajo, una casa, una vida. Y ellos se llaman defensores de la vida. Y eso es lo que defiende el equipo de gobierno de Berja. ¡Que su Dios nos pille confesados!